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jueves, 20 de enero de 2011


La idea de ser reverenciado y envidiado es bien seguro que se encuentra codificada en algún oscuro rincón de nuestro ADN. Como también lo está seguramente el deseo de reverenciar y envidiar a otros que imaginamos mejores, más aceptados y más populares que nosotros mismos.

El único problema es que las cualidades esenciales que se requieren para ser una celebridad - egolcentrismo, egolatría, desvergüenza - son las que menos atraen en un amigo.

sábado, 15 de enero de 2011


Sí, la he cagado :)

sábado, 1 de enero de 2011



¿Propósitos? La verdad por delante.